Las estudiantes desarrollen capacidades para tomar decisiones financieras responsables, mediante el análisis de situaciones de su contexto, la elaboración de presupuestos, el establecimiento de metas de ahorro, la identificación de necesidades y deseos, la generación de alternativas de emprendimiento y la reflexión ética sobre el uso de los recursos.
El proyecto busca que el aprendizaje trascienda el aula y se proyecte hacia la familia, la institución educativa y la comunidad, fortaleciendo una cultura de responsabilidad, solidaridad, consumo responsable y bienestar.