Las estudiantes recaban datos reales de precios de productos de la canasta básica familiar (frutas y verduras) mediante visitas de campo a un mercado de abastos local y a un supermercado. Con esta información, representan cuantitativamente los datos, operan con números racionales y porcentajes para calcular el costo total de una canasta saludable y determinan el porcentaje de ahorro o gasto adicional entre ambas alternativas. Finalmente, sustentan con argumentos matemáticos cuál opción es la más conveniente para la economía familiar.