El estudiante elabora una lista de hábitos financieros responsables que puede aplicar en su vida diaria (como ahorrar de manera constante, evitar gastos innecesarios, planificar sus compras y cuidar sus recursos). Además, plantea una meta personal de ahorro realista y alcanzable, indicando qué desea lograr, cuánto necesita ahorrar, en qué tiempo espera conseguirlo y justificando la importancia de esa meta para su bienestar personal o familiar. La evidencia refleja su capacidad para reconocer la importancia del ahorro y tomar decisiones financieras responsables orientadas al cumplimiento de sus objetivos.