En el Reto 2 propuse fortalecer la Educación Financiera mediante el proyecto de “Alcancías Inteligentes”, orientado a que los estudiantes desarrollen el hábito del ahorro con una meta concreta, registren sus aportes y tomen decisiones responsables sobre el uso del dinero. La propuesta se articula con el proyecto institucional “Emprende con Sabor: Cocina, Repostería y Finanzas”, de manera que una parte de las ganancias obtenidas en las experiencias de emprendimiento escolar se convierta en ahorro planificado y no en gasto inmediato.