Los estudiantes lograron diseñar una solución tecnológica (juego lúdico) sobre configuración electrónica estable, gestionando de manera responsable los recursos económicos para su construcción.
El problema obliga al estudiante a que, una vez construido el juego, deba realizar pruebas (validación) para determinar si realmente resolvió la necesidad de aprendizaje según los requerimientos establecidos.
Se reflexiona si el costo final se ajustó al presupuesto inicial y si la solución tecnológica cumple su función educativa