Como parte del programa de Educación Financiera, los estudiantes identificaron una necesidad de su institución educativa y diseñaron propuestas de solución innovadoras y viables. Tras presentar sus proyectos, recibieron retroalimentación que les permitió fortalecer aspectos como la organización, la sostenibilidad y el uso eficiente de los recursos. Finalmente, expusieron sus iniciativas en una feria escolar, demostrando creatividad, pensamiento crítico, trabajo colaborativo y una adecuada planificación para generar soluciones con impacto positivo en la comunidad educativa. Esta experiencia fortaleció sus competencias de emprendimiento y educación financiera, promoviendo una actitud proactiva frente a los desafíos de su entorno.